lunes, 23 de febrero de 2009

La crisis según Albert Einstein‏

Me ha llegado por varios caminos diferentes un correo que recoge unos comentarios acerca de la crisis que se atribuye a Albert Einstein. Sé que para aquellos que lo están pasando mal no es un plato de buen gusto, sin embargo sí que es recomendable leerlo y reflexionar buscando los elementos positivos, muchas de las grandes mejoras de ocurridas en las empresas se han producido en épocas de vacas flacas, por ejemplo todo el Sistema Toyota, Mejora Continua, se implanto cuando peor lo estaba pasando Japón, lo mismo ha pasado con otras grandes empresas, que hasta que no han tenido un problema no han reaccionado, y el motivo muchas veces no es otro que la frase que tantas veces hemos escuchado de: "Si las cosas van bien, ¿por qué cambiarlas?", cuando la pregunta debería haber sido: "Las cosas van bien, ¿qué podemos hacer para mejorarlas?"
Y es que en todos los ámbitos siempre hay puntos débiles que debemos tratar de fortalecer, de mejorarlos...
Muchas veces se tiende a pensar que no hay puntos débiles, pero si nos paramos a pensar que siempre tendremos algunos puntos que se encuentran algo rezagados respecto a los fuertes... tenemos la respuesta: Siempre se puede mejorar.

Os dejo la reflexión de Albert Einstein

No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El Pacto Global como herramienta de RSE

Muchas personas y grupos dentro del ámbito empresarial piensan aun que la RSE es una moda pasajera.
Pero la gran mayoría considera que e s un modelo de gestión empresarial viable y por eso la tendencia es creciente en la implementación de políticas alineadas con este modelo en todo el mundo. Incluso Naciones Unidas desde hace años viene impulsando diferentes acciones para motivar a las empresas a que apliquen este tipo de políticas.
La razón fundamental es que las empresas son actores sociales muy importantes en las sociedades modernas por lo que son un medio de cambio social relevante.
La iniciativa mas exitosa impulsada por Naciones Unidas para el sector privado pero también para ONGS es el Pacto Global. La adhesión a esta iniciativa es voluntaria y es utilizada por muchas empresas para dar los primeros pasos en la implementación de políticas de RSE.
El pacto global consta de 10 principios aplicables a cualquier empresa sin importar su tamaño, rubro, localización, cantidad de empleados o actividades. Abarcando diferentes temáticas como derechos humanos, derechos laborales, ética corporativa, medio ambiente.
Naciones Unidas determino estos principios debido a que son los problemas más frecuentes en la mayoría de los países tanto desarrollados como subdesarrollados.
Los 10 principios son:
1-Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados a nivel internacional.
2-Evitar verse involucrado en violación a los derechos humanos.
3-Las empresas deben respetar la libertad de asociación y el reconocimiento de los derechos a la negociación colectiva.
4-La eliminación de todo trabajo forzoso y obligatorio.
5-La abolición del trabajo infantil.
6-La eliminación de la discriminación respecto del empleo y la ocupación.
7- Las empresas deben apoyar la aplicación de un criterio de precaución respecto de los problemas ambientales.
8-Apoyar iniciativas para promover una responsabilidad ambiental.
9- Alentar el desarrollo y al difusión de tecnologías inocuas para el medio ambiente.
10- Las empresas deben actuar contra todas las formas de corrupción incluyendo la extorción y el soborno.
Si su empresa esta analizando comenzar a desarrollar el modelo de gestión basado en RSE adherirse al Pacto Global le permitirá comenzar a establecer las bases.
Actualmente ya se han apoyado esta iniciativa más de 4000 empresas en todo el mundo y siguen sumándose día a día.
Las empresas al adherirse a estos principios se están comprometiendo a trabajar en lograr un desarrollo humano y ambiental. Una sociedad global más justa y equitativa.

jueves, 12 de febrero de 2009

Contribución

Hola a todos, estoy de vuelta después de unas semanas sin tiempo para poder escribir. El motivo no es otro que el trabajo y los viajes derivados de éste (generalmente es malo tener mucho trabajo, pero en los tiempos que corren es una bendición así que no me voy a quejar) sumado a algún que otro problemilla que llevo arrastrando desde hace un mes me ha impedido actualizar todo lo que me gustaría este blog. De todos modos, me ha llegado un artículo de Efrén Martín y es que la verdad es que es muy interesante y es una situación que supongo que todos vivimos constantemente desde cada uno de los lados. Aquí lo dejo:
“Cada noche mi esposa y yo dejamos la ropa tirada en la habitación y, por la mañana, uno de nosotros la recoge y la pone en la cesta de ropa sucia. Cuando ella me sugirió que yo debería hacerme más cargo de ese trabajo pensé:
- ¡Cómo!, ¡pero si yo ya lo hago un 75% de las veces!
Así que le pregunté con qué frecuencia pensaba que ella recogía la ropa sucia, a lo que respondió:
- Pues más o menos un 75% de las veces”.
Nuestra tendencia a justificarnos deforma la percepción de la realidad de tal manera que terminamos viéndonos como contribuyentes y a los demás como deudores. En un divorcio los ex-cónyuges se culparán mutuamente y jefes y empleados harán lo mismo ante un despido.
Pensando cada uno que es el otro quien falla, la chispa de las relaciones se apaga porque ambos dejamos de poner aceite en la lámpara.
Dado que nosotros somos los demás para los demás, ellos piensan como nosotros pero al revés (Este es un punto que yo he asumido hace tiempo y la verdad es que ayuda a comprender muchas cosas). Así, muchos empiezan creyendo que ponen de más y terminan poniendo de menos; lo que arruina innumerables relaciones personales y actividades profesionales y económicas.
¿Cuál es la clave para ganarse a las personas?: Darles más beneficio del que esperan. Los grandes atletas sorprenden con un gran espectáculo al batir sus propias marcas y los profesionales excelentes impresionan positivamente a sus clientes dándoles más de lo contratado.
Los colaboradores de máxima confianza son los que no ahorran esfuerzos y si se les pide que trabajen 8 horas, están 9. Los grandes líderes dejan la comodidad de su despacho para sacrificarse por sus colaboradores, ayudándoles sin hacerles su trabajo, lo que supone mayor esfuerzo y habilidad por su parte.
Ciertamente, hay un peligro en tanta generosidad: que los demás se aprovechen de ti, te tomen por tonto, abusen de tu buena voluntad y… “ni agradecido ni pagado”.
Por esto hay que buscar complicidad y reciprocidad, explicitando muy bien las reglas de juego de un acuerdo justo; para que quienes aportan sin exigir no sean víctimas de los que exigen sin aportar. Uno de los trucos de la convivencia a dos es que “uno reparte y otro elige”; de forma que el primero ha de ser exquisitamente justo, si no quiere caer en la trampa de perjudicarse a sí mismo.
Tienes –y quienes te rodean también- un gran problema si piensas que los demás ponen la mitad de nada y tú el doble de todo.
Aporta un 10% más de lo que crees justo y lo serás. Y con ello serás extra-ordinario